@Tlachinollan
En un comunicado publicado el 13 de abril y titulado “Del basurero de Cocula a las funerarias de Iguala, el Centro de derechos humanos de la Montaña Tlachinollan explicó que a más de once años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Rural Normal de Ayotzinapa, sus madres y padres continúan mostrando desconfianza hacia las nuevas líneas de investigación presentadas por las autoridades federales, al considerar que carecen de coherencia y no abordan aspectos fundamentales del caso.
Según el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, que acompaña legalmente a las familias, una de las principales inquietudes es la falta de información sobre el posible regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, cuya labor ha sido clave en el esclarecimiento de los hechos.
Estas críticas surgen en el contexto de recientes operativos en funerarias de Iguala de la Independencia, donde las autoridades centraron sus investigaciones tras la detención de propietarios por presuntas irregularidades. No obstante, las familias consideran que estas acciones, lejos de aportar claridad, incrementan la incertidumbre.
Durante un recorrido con funcionarios federales, se les informó del hallazgo de posibles restos humanos que datarían de 2014 en una funeraria; sin embargo, no se explicó con precisión su origen ni quién realizó su identificación. Además, cuestionaron esta versión al señalar que en ese sitio no existían previamente instalaciones de dicha funeraria, lo que pone en duda la veracidad del hallazgo.
Los familiares también denunciaron que se están dejando de lado líneas de investigación relevantes, como los 856 documentos en poder del Ejército y el paradero de al menos 17 estudiantes que habrían sido retenidos en instalaciones municipales.
Para ellos, el rumbo actual representa un retroceso, ya que perciben similitudes con la llamada verdad histórica de Ayotzinapa, previamente desacreditada. Asimismo, el informe advierte sobre graves irregularidades en funerarias y en el Servicio Médico Forense, incluyendo posibles crematorios clandestinos y manejo inadecuado de cuerpos.
Pese a las inspecciones realizadas, los padres sostienen que no hay pruebas concluyentes que permitan conocer el paradero de los estudiantes. Finalmente, expresaron que se retiraron con más dudas que respuestas, en un ambiente de desconfianza hacia las autoridades, a quienes acusan de falta de empatía y de no atender de fondo la crisis de desapariciones.
Uno de los padres cuestionó que “hemos estado buscando a nuestros hijos por más de 11 años y ahora resulta que encontraron una bolsa con restos de aquel año. ¿Cómo les vamos a creer? Si antes en este lugar no estaba la funeraria. Antes aquí no había nada, los mismos mapas señalan que era un terreno baldío, ¿cómo nos van a decir que esa bolsa es auténtica? Antes necesitamos que la revisen nuestros expertos, las compañeras del equipo argentino, para saber de qué se trata.”
Para más información:
Caso Ayotzinapa: Padres cuestionan ausencia del GIEI en nuevas investigaciones (El Sol de Acapulco, 15 de abril de 2026)
Del basurero de Cocula a las funerarias de Iguala (Tlachinollan, 13 de abril de 2026)
Aguas tibias para el ‘caso Ayotzinapa’ (El País, 10 de abril de 2026)
Para más información de SIPAZ:
Guerrero: “La arena del tiempo de los 43 se acaba para Claudia Sheinbaum”, Tlachinollan (28 de enero de 2026)
Guerrero/ Nacional: 11 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa (29 de septiembre de 2025)
Guerrero/Nacional: Siguen exigiendo verdad y justicia en caso Ayotzinapa (30 de agosto de 2025)
