Fortuna, Fraude y Terreno Gratuita
La historia de la vivienda en Querétaro es una paradoja: mientras el gobernador Mauricio Kuri González inaugura terrenos donados para vivienda social, las sombras de los escándalos de apropiación ilegal de tierras y fraude del pasado persisten.
Las investigaciones acusan a Kuri y a su cuñado de orquestar la apropiación de 187 hectáreas del Ejido Bolaños a principios de la década de 2000, presuntamente explotando a campesinos y blanqueando títulos a través de la Notaría 27. El gobernador insiste en que su riqueza proviene de negocios legítimos vendidos en 2015, pero las acusaciones siguen empañando su imagen política.
Mientras tanto, familias comunes enfrentan su propia pesadilla: el fraude del Milenio III, donde Inmobiliaria Corporativa Querétaro vendió sueños de lotes de lujo y comodidades, para luego desaparecer, dejando a los compradores con promesas vacías y deudas impagas. Diez años después, las víctimas aún exigen justicia, reembolsos o títulos de propiedad. En octubre de 2024, la administración de Kuri anunció la donación de 90 hectáreas al gobierno federal para la construcción de 15.000 viviendas de bajo costo. Presentado como un triunfo social, el gesto también parecía sospechosamente una maniobra política para minimizar el daño. Después de todo, la crisis de vivienda en Querétaro se ve alimentada por la migración —126 nuevos residentes llegan diariamente— y la especulación ha convertido la tierra en oro.
Las contradicciones son evidentes: acusaciones de despojo por un lado, donaciones benévolas por el otro. Desarrolladores fraudulentos se aprovechan de las familias, mientras el Estado se presenta como salvador. Los ciudadanos atrapados en medio deben recurrir a la Fiscalía General del Estado, presentando denuncias por despojo o fraude con la esperanza de obtener justicia.
La saga de la vivienda en Querétaro no se trata solo de hectáreas y títulos de propiedad, sino de confianza. Confianza en líderes acusados de robo de tierras. Confianza en desarrolladores que desaparecen. Confianza en instituciones que prometen justicia pero la cumplen con lentitud.
La cuestión ya no es si se están robando o donando terrenos, sino si los ciudadanos de Querétaro verán alguna vez una política de vivienda que no esté marcada por el escándalo.

