Caracas.- No está oculto. No opera desde la clandestinidad. Y, sin embargo, su historia sigue sin ser explicada públicamente.
Ghazi Atef Nassereddine, señalado por autoridades de Estados Unidos como operador de Hezbolá, sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) desde 2008 y requerido por el FBI desde 2016, mantiene presencia activa dentro de estructuras vinculadas al poder en Venezuela.
Este domingo, en un nuevo capítulo de Mapas de Poder, El Pitazo presenta una investigación que reconstruye el recorrido de Nassereddine: desde sus primeros negocios en el país hasta su entrada en espacios políticos y su posterior consolidación en redes que combinan intereses estatales y privados.
El trabajo también expone cómo su nombre aparece en informes internacionales relacionados con financiamiento, apoyo logístico y la emisión irregular de identidades, en un contexto donde Venezuela ha sido señalada como punto estratégico para operaciones de actores vinculados a Medio Oriente.
A lo largo del reportaje, se analizan además las estructuras en las que participa actualmente y el alcance territorial que estas han desarrollado en el país, así como los mecanismos que han permitido su funcionamiento sin controles públicos claros.
Como parte de esta investigación, El Pitazo solicitó entrevista y envió un cuestionario formal a Ghazi Atef Nassereddine sobre sus actividades, sus vínculos internacionales y las sanciones en su contra. Hasta el momento de la publicación, no se obtuvo respuesta.
El reportaje plantea interrogantes clave: ¿cómo un hombre sancionado y requerido internacionalmente puede operar con normalidad en Venezuela? ¿Qué redes lo sostienen? ¿Y qué implicaciones tiene esto para el país en el escenario internacional?
El capítulo estará disponible este domingo a las 7:00 pm en el canal de YouTube de El Pitazo.
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